CLIMAT LANCÔME: lujo con el sello de la rosa

climatCuando en 1935 el perfumista francés Armand Petitjean fundó la marca Lancôme, sabía perfectamente lo que quería. Y lo que quería era contarle al mundo lo que representa el estilo y el gusto francés. Petitjean amaba cuatro cosas: Francia, las mujeres, el lujo y las flores. Así es como la rosa se convirtió en el símbolo de la nueva marca. En aquel entonces, la recién creada casa Lancôme presentó en la exposición mundial de Bruselas cinco perfumes y dos colonias. Además, se exhibieron barras labiales y polvos de maquillaje. Fue todo un lujo, y Lancôme maravilló a los miles de asistentes de la exposición. Medio año después, los productos de la compañía ya gozaban de gran popularidad en 30 países alrededor del mundo. El mundo jamás había presenciado semejante tasa de expansión en el mercado mundial de los cosméticos. Habiendo experimentado semejante éxito, Petitjean jamás se detuvo en su deseo de mostrarle al mundo la imagen de la belleza y el lujo francés. En el año 1967, tres años antes del fallecimiento del fundador de la casa Lancôme, esta imagen estaba grabada en el perfume Climat, la fragancia más importante, favorita y famosa en la historia de la marca. Creada por el perfumista Gerard Goupy, Climat se convirtió prácticamente al instante en un símbolo de la época. Hubo insinuaciones de que la fragancia no era nada nuevo, pero la casa Lancôme tampoco ocultaba el hecho de que el prototipo de Climat era el perfume Worth Je Reviens, vendido en los años 30. Sin embargo, Climat tenía un olor más tangible y un color verdoso pálido más agradable, por lo cual a menudo era comparado con la piedra de nefrita. ¿Pero qué es lo que tenía de especial este perfume? Al principio sentías como si aparecieras en un jardín repleto de fragancias florales: las violetas, los muguetes, los narcisos y los jazmines te envuelven en un torbellino de olores y de repente abren paso y aparece la rosa, la reina de todas las flores. Habiendo mostrado toda su grandeza, su majestad la rosa se aleja acompañada de un séquito de flores fragantes. Y tan solo queda un tierno rastro, un ligero toque a almizcle con notas de fresco vétiver.

 

Climat ocupó un lugar privilegiado junto a otras creaciones de los perfumes más destacados de los años 60 y prácticamente se convirtió en el mejor seguidor de las tradiciones de la casa Chanel, la cual en su momento puso de moda los aromas florales aldehídicos, el progenitor de los cuales fue el mítico Chanel N.º 5. Dato curioso: Climat, a diferencia de otros perfumes, gozaba de una colosal popularidad en la URSS. Este hecho tiene una explicación muy simple: Lancôme organizó su producción de perfumes en el territorio de Polonia. En la icónica película soviética ‘La ironía del destino, o ¡qué disfrutes del baño!’, estrenada en el año 1975, la protagonista Nadia recibe un regalo de su amado, el regalo es el perfume Climat. Por cierto, aproximadamente en aquella época la casa Lancôme dejó de producir Climat. ¿Por qué motivo? El flujo de la vida no se detenía, los perfumistas creaban nuevas fragancias. Hoy en día hacerse con un Climat en su primera edición es casi imposible, aunque los fans del legendario perfume todavía tienen una posibilidad. En 2005, Lancôme, celebrando su solemne 70 aniversario, decidió traer de vuelta a la vida unas cuantas fragancias clásicas, entre los cuales se encontraba Climat. Sin embargo, el Climat moderno de Lancôme tienen poco que ver con el lujoso perfume que se fabricaba anteriormente. Pero aún así sus perfumes continúan siendo todo un símbolo de lujo y feminidad.