EL REY DEL JAMÓN

Siempre que compartes una conversación con Enrique Tomás, acaba invitándote a que juegues al juego de la identificación del jamón. Serrano, gran reserva, ibérico o bellota. ¿Quién es quién? Definido por muchos como el rey del jamón en España, Enrique Tomás transmite su pasión por el universo que conoce detalle a detalle, loncha a loncha.

EL REY DEL JAMÓN

– ¿Cuáles son los argumentos esenciales que ayudan a vender jamón?

– El jamón se vende por confianza. Por eso decidí ponerle mi propio nombre al que comercializamos en nuestras tiendas. Así de simple. Los jamones Enrique Tomás se caracterizan por tener la mejor relación calidad y precio. No son baratos ni tampoco son caros.

– Tu experiencia te proporciona ventajas competitivas…

– Llevo más de treinta años en el negocio del jamón y soy la persona que más entiende de este tema en España. Y después de toda esa experiencia ahora ya estamos a punto para dar nuestro salto a nivel mundial. Nuestro proyecto empresarial es tan enorme, que el problema es escoger quienes van a acompañarnos en este viaje hacia la expansión y el gran crecimiento.

– ¿Has escrito un libro?

– Sí. En pocos meses va a publicarse mi libro, en el que explico toda la verdad acerca de este negocio que conozco desde que era un niño. La obra se titula “Grandes mentiras sobre el jamón”. Y en un capítulo, un poco en broma pero muy en serio, me dirijo a una compradora ideal y la invito a que conserve y sirva el jamón Enrique Tomás con todo el cuidado y el cariño con el que yo y mi equipo lo hemos elaborado y se lo hemos vendido a ella.

– ¿Qué tipo de clientes compra jamones Enrique Tomás?

– Con el tiempo he descubierto que un mismo cliente, según su circunstancia concreta, puede llegar a comprar jamones de precios muy distintos. La misma persona comprará un jamón para comerse un bocadillo, otro jamón para hacerle un regalo a un amigo y otro muy distinto para quedar bien con el director de su trabajo. Por eso en Enrique Tomás tenemos una amplia gama de calidades y de precios.

– ¿Como vais a crecer?

– Ahora tenemos 47 tiendas y 11 más en obras, en la provincia de Barcelona. Pero en breve abriremos tienda en Londres, diversas más en Madrid y en un par de años llegaremos a 300 tiendas. La expansión será a través del sistema de franquicias, unas 60 tiendas propias y unas 240 tiendas en franquicias. Ese será nuestro modelo de expansión. Pero lo cierto es que tengo muy claro como debe ser nuestro crecimiento: creo en las personas y necesitamos el mejor equipo humano. Los trabajadores que están en Enrique Tomás tienen que creer en el producto y defenderlo, y no todo el mundo sirve para todo. Somos muy selectivos con nuestros equipos.

– Uno de sus grandes sueños ya es una realidad…

– Exacto. En plenas Ramblas, 2.140 metros cuadrados, justo delante del turístico Mercado de La Boquería. En breve abriremos un Museo del Jamón. Serán unos 420 metros de tienda degustación, y todo el resto estará dedicado a vivir una experiencia sobre el universo del jamón ibérico. Primero conoceremos la cultura del jamón y luego lo podremos degustar. Nuestro público va a ser mundial, ya que más de 32 millones de personas pasan cada año por Las Ramblas. Y debo decir que los rusos hoy en día son el público de moda en Barcelona. Suelen comprar mi jamón de 299 euros. Les encanta. Siempre digo que el público ruso es muy exigente y tiene cultura gastronómica. Sabe lo que necesita y elige bien, con criterio.

– ¿El jamón tiene que estar siempre recién cortado para ser más sabroso?

– En nuestras tiendas ofrecemos el servicio de cortar cada pieza en lonchas hasta tres veces al día. La frescura del jamón para mi es una verdadera obsesión. En cuanto abres un jamón ya le está tocando el oxígeno y por tanto está desprotegido, y va perdiendo poco a poco su sabor y sus cualidades.

– ¿Enrique Tomás es un empresario innovador?

– Creo en la innovación constante en el mundo del jamón. Por ejemplo, hace poco tiempo hemos logrado comercializar en los cines de España, unos tacos de jamón de nuestra marca, y así el público que disfruta de su película favorita, además de comer palomitas o chocolatinas, puede degustar nuestro producto auténtico y altamente saludable. Y dentro de poco vamos a comercializar también algo muy innovador: unos caramelos de jamón. Las ideas diferentes no se acaban nunca.

  • Texto: David Escamilla
  • Comunicador y escritor www.davidescamilla.com