Enoterapia: una belleza embriagadora

Si traducimos del griego la palabra enoterapia, obtendremos: «tratamiento con vino». ¡Pocos son los que se negarán a ser tratados con este método! Pero recuerde: no se trata de un capricho, sino de una rama de la medicina que estudia las propiedades de los vinos y su efecto en el cuerpo humano.

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Todo comenzó en la Antigua Grecia, cuyos habitantes creían que el vino es la sangre del dios Dioniso, quien, según cuenta la leyenda, les regaló a la gente el viñedo. En realidad, el origen divino de esta bebida embriagadora se le atribuye a muchos lugares: en Roma la vid venía de Baco, en Egipto de Osiris, en Armenia de Noé, en Chipre de Saturno y en España de Gerión.

En la ‘Ilíada’ de Homero se mencionan los nombres de los médicos Macaón y Podalirio, quienes utilizaban el vino en los vendajes de las heridas. Platón llamaba al vino la leche de los ancianos. Y si hablamos de la ciencia moderna, esta asigna al vino tinto los 20 aminoácidos imprescindibles para el metabolismo, crecimiento y protección celular. Y otros 350 compuestos químicos, los más importantes de los cuales son el magnesio (implicado en la regulación del tono vascular y el corazón), el hierro (implicado en la hematopoyesis), el cromo (cataliza la síntesis de ácidos grasos, incluido el colesterol en el hígado), el zinc (controla el equilibrio de los ácidos y está involucrado en los procesos de regeneración) y el rubidio (expulsa del cuerpo el cesio radiactivo).

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En España, al igual que en otras de las principales regiones vinícolas del mundo, el vino se toma durante las comidas. Este hecho tiene una base científica: la composición de este elixir embriagador incluye el ácido cinámico que estimula la secreción de enzimas biliares y del hígado, por eso el proceso de la digestión se produce mucho más rápidamente y las grasas se descomponen con facilidad.

Numerosos estudios han demostrado que el vino ralentiza el proceso de envejecimiento. Gracias a él, las personas mejoran su sistema inmunológico, se reduce el estrés y se mejora el funcionamiento del corazón. Aunque también resulta igual de importante beber con moderación. Pues si se toma en exceso se convierte en veneno, en cambio una copa es salud.

No solo el consumo moderado del vino ayuda a revivir el organismo. También existen los baños de vino, así como masajes, exfoliaciones y envolturas en aceite de semilla de uva, hojas o cáscara… La combinación adecuada de todos estos componentes en la recuperación del cuerpo es lo que se denomina enoterapia, que se aplica con éxito en varios países del mundo, especialmente donde el vino juega un papel muy importante, como por ejemplo en España. Y si además se combina la enoterapia con los balnearios más populares del país (con sus aguas minerales y termales), entonces se le puede considerar un invento de valor incalculable. Naturalmente, puede servirse de estos tratamientos si no tiene ningún tipo de contraindicaciones (como enfermedades severas infecciosas e inflamatorias, algún tipo de patología cutánea, intolerancia a la vid…), así que será mejor que consulte primero a su médico.

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En España, la enoterapia llegó a finales de los años 1990 desde Francia (fue en este país donde se popularizó). Es entonces cuando comenzaron a aparecer los primeros balnearios enológicos, que ofrecían distintos tratamientos de belleza con la uva y sus derivados. La enoterapia causó un gran furor y fue un éxito que sigue siendo evidente hasta la fecha.

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En este país mediterráneo de clima apacible, la enoterapia es uno de los destinos turísticos más demandados. En los balnearios de los hoteles se ofrecen distintos tratamientos de belleza: ducha Vichy con vino tinto; envolturas con mezclas de extractos de levadura de uva; extractos y mostos de uva, aceites vegetales y barro; hidromasajes con extracto de la vid; lifting mediante la aplicación de suero de uva; limpieza y máscaras faciales hidratantes con derivados de la vid.

En nuestro número anterior habíamos dicho que los balnearios del país, se concentran principalmente en Cataluña, Valencia, Murcia y Andalucía. En los territorios de estas regiones existe un gran número de manantiales termales y minerales. Pero en esta ocasión hablamos de vino. Y hay que tener en cuenta que para los tratamientos enoterapéuticos normalmente se utilizan las variedades de vid de cultivo ecológico de la zona. Una de las regiones más conocidas por sus viñedos es La Rioja, así que es de esperar que sus tratamientos enoterapéuticos también tengan gran popularidad. Pondremos como ejemplo al menos uno de los mejores «hoteles de vino» del sur de Europa: el surrealista hotel Marqués de Riscal de La Rioja, diseñado por el arquitecto Frank Gehry, conocido por su exclusivo diseño del Museo Guggenheim de Bilbao. Aquí, en este oasis del lujo, se puede nadar en la piscina con vino añadido en el agua o tomar un baño caliente de cabernet de barricas de roble.

Hotel Marques De Riscal

También son destacables, por ejemplo, otros hoteles riojanos como La Casa del Cofrade 5* (Albelda de Iregua), Hospedería del Vino 5* (Ábalos), el Hotel la Capellanía 5* (San Asensio), Hotel Marqués de Riscal 5* (Elciego), la Casa Rural La Molinera Etxea 5* (Samaniego, Rioja Alavesa).

Hospedería del Vino 5*

En otras ciudades también hay muchos hoteles-balneario maravillosos, donde reina Su Majestad la enoterapia: Hacienda Zorita Wine Hotel Spa 5* (Valverdón, provincia de Salamanca), Lavida Vino-Spa Hotel Rural 5* (Peñafiel, provincia de Valladolid), Hotel Arzuaga 5* (Quintanilla de Onésimo, provincia de Valladolid), Hotel Botánico & The Oriental Spa Garden 5* (Puerto de la Cruz, Tenerife), así como los situados cerca de Barcelona: Can Bonastre Wine Resort 5* (Masquefa) y Hotel Rural El Molí 5* (Pontons).

Casa Rural La Molinera Etxea

Tratarse con vino suena tentador. Pero los vinos realmente efectivos en enoterapia son los «vivos», los que no tienen ningún tipo de conservantes ni aditivos. De lo contrario, esta bebida puede causar un efecto contrario, como por ejemplo distintas alergias. Resumiendo, si padece estrés, insomnio, obesidad o celulitis, su destino es España, un país de gran tradición vinícola. Este es uno de los pocos lugares en la Tierra donde el vino es auténtico y la enoterapia efectiva.