LA MELODÍA DE TU HOGAR

ADELA CABRÉReconocida diseñadora de interiores, con más de 20 años de trayectoria. Con un estilo ecléctico, sobrio y elegante, considerando el estilismo como “una disciplina que nos ayuda a definir un estilo de vida”. Experta de Revista Rusa.

¿Qué es para mí un buen proyecto de una vivienda? Un buen proyecto empieza por una distribución del espacio bien estudiada teniendo en cuenta quién va a vivir en él. El objetivo siempre debería ser la calidad de vida y comodidad. Para poder adaptar el espacio a las necesidades de quién va a vivir en él es imprescindible conocer su personalidad, sus costumbres, su rutina y todo lo referente a su estilo de vida. Si bien una buena distribución aportará al espacio una buena circulación, lo que convertirá una casa en un hogar, son todos aquellos elementos a los que en demasiadas ocasiones se le da poca importancia.

Además de un espacio bien distribuido, deberíamos hablar de la diferencia, para mí muy importante, entre proyectar una casa o proyectar un hogar. La diferencia estaría entre amueblar un espacio o crear un ambiente. En el segundo caso entran en juego las sensaciones. El elemento más poderoso y máximo responsable para transmitir emociones en un espacio será la luz, es por este motivo que un buen proyecto de iluminación es prioritario en todos mis trabajos. Otro elemento importante es el color, la elección del color nos ayudará a darle al proyecto un adjetivo.

Una casa blanca será más fresca, una casa con tonos más oscuros será más recogida, una casa más coloreada será más divertida… Solo después de tener bien distribuido el espacio, haberle dado a la luz la importancia que merece, haber escogido el color y los materiales que enmarcarán el espacio, nos plantearemos el mobiliario. En numerosas ocasiones he comentado que cuando entras en un espacio que es capaz de emocionarte, no serán los muebles los responsables de despertarte sensaciones.

INTERIORISMOLa magia la transmitirá la luz, el color, el olor, incluso la música antes de que llegues a fijarte en los muebles escogidos. Nunca un mueble por sí solo resolverá un proyecto, únicamente podrá mejorarlo, pero previamente debe haber un trabajo, muchas veces descuidado y que será el responsable de conseguir mayor bienestar y calidad de vida. Como tantas veces ocurre en la vida, lo más difícil e importante es aquello que no se ve. Conseguir emocionar en un espacio o despertar sensaciones es mucho más difícil que amueblar con gusto un espacio. Para mí, es un valor añadido que debe aportar un buen profesional a un espacio para conseguir un buen proyecto. En resumen, para mí un buen proyecto es aquel que cumple tus necesidades, porque se adapta a tu forma de vida y además consigue transmitirte sensación de orden, bienestar y confort, imprescindibles para conseguir calidad de vida.