Las autoridades españoles crean barreras

El Ministerio de Economía y el Consejo de Ministros de España han modificado la ley que otorgaba permisos de residencia a los extranjeros que compren propiedades por encima de 0,5 millones de euros. Ahora a los inversores extranjeros les hará falta carecer de cualquier antecedente penal.

Tendrán que elegir España como lugar de residencia permanente y estar en el país durante por lo menos 180 días al año, proporcionando anualmente una declaración de sus ingresos, tanto en España como en el país de su origen.

También en el caso de vender el inmueble adquirido durante los próximos cinco años se le quitará el permiso de residencia a su propietario.