Maria Rosa Ferrer Obiols, Cònsul Major de Andorra la Vella, «Es un buen momento para invertir en Andorra»

Andorra abre sus puertas a los turistas provenientes de todas partes del mundo. El microestado européo se ha convertido en el lugar favorito de los rusos apasionados por deportes de invierno: las estaciones de esquí, los centros SPA, el shopping… hacen latir el corazón rápido. Pero pocos saben que Andorra tiene la rica historia política y el sistema financiera independiente, la que abre muchas posibilidades a la inversión extranjera. Maria Rosa Ferrer Obiols, Cònsul Major de Andorra la Vella, nos habla de desarrollo turístico y de la actividad inversora en Andorra.

– Cuéntenos un poco sobre la vida política en Andorra la Vella. ¿Cuál era su programa electoral y cómo lo está cumpliendo? ¿Cómo se relaciona con el sector turístico y la actividad inversora? 

– Andorra es un microestado, con lo cual nos conocemos todos. La población tampoco es muy grande y la relación política es muy de proximidad. Es una gran suerte, porque se tiene contacto directo con el ciudadano. Y como a un político le gusta la cosa pública, entonces es un plus, una suerte que aquí podamos relacionarnos directamente con el ciudadano. Luego Andorra es una ciudad y un país muy tranquilo en el que la base de ciudadanía es muy buena. Implica también que los distintos cargos públicos del país, desde el presidente del gobierno hasta el alcalde de la capital, como es mi caso, podamos pasearnos con total normalidad y tranquilidad por las calles de la ciudad, relacionándonos con los ciudadanos sin tener ningún tipo de miedo a ser agredidos. La ciudadanía es magnífica en Andorra. Esto constituye un plus.

En cuanto a la realización del programa político, la verdad es que durante este mandato ha surgido la crisis, la recesión económica global, la cual nos impide hacer ciertas cosas que exigen una inversión económica importante. De ahí que nos hayamos dedicado más a pequeñas acciones que facilitan la vida ciudadana y contribuyen a dar calidad de vida, pero sin suponer una inversión muy elevada. Por ejemplo, creamos muchos parques, mejoramos las aceras, limpiamos la ciudad, todo lo cual ayuda a lograr un entorno mucho más cómodo para el ciudadano.

– ¿Cómo le ha afectado la crisis económica a la ciudad? ¿Están trabajando ya en futuros programas que ayuden a superar los efectos sufridos por la crisis?

– Pienso que Andorra tiene muchísimas posibilidades y solo nos hacen falta las reformas legislativas en el nivel del estado para favorecer la inversión extranjera. En cuanto al turismo, es importante, aparte de favorecer la inversión extranjera, abrir más Andorra al exterior. Durante este mandato, se ha intentado coordinar a través del estado central todas las políticas del país en materia de turismo, y ha habido un esfuerzo importante por coordinar y emplear de forma conjunta todos los recursos disponibles para promocionar el país como destino turístico.

Lo que ofrece Andorra es servicios y turismo: comercio, pistas de esquí, actividades de montaña y una gran oferta para el turismo, de mucha calidad, con muy buenos hoteles. Vivimos básicamente del sector servicio y del turismo. Debido a la crisis en el exterior, este último también ha disminuido: hemos pasado en los últimos años de unos 11-12 millones de turistas al año a 8,5 millones. Creo que se ha entrado en la fase final y que no seguirá disminuyendo.

– ¿Y el turismo de los países ex soviéticos?

– Está aumentando. Se ha detectado en Andorra que poco a poco han empezado a llegar visitantes de habla rusa. Cada vez vienen más, y repiten: una misma persona puede venir dos y tres veces seguidas.

– Los rusos consideran Andorra como un país estable e independiente, con su propio sistema financiero, político y legislativo. ¿Las leyes andorranas favorecen la actividad inversora? ¿Qué aspectos legislativos tienen que tener en cuenta los empresarios rusos antes de invertir en la economía de Andorra?

– Antes de todo, Andorra es un país de más de siete siglos de historia, de más de setecientos años como país independiente. Tiene uno de los parlamentos más antiguos de Europa, del siglo XV, y ha mantenido una estructura semifeudal hasta la segunda mitad del siglo XX. Andorra no es un estado miembro de la Unión Europea, tiene su propia independencia y soberanía, con lo cual ha mantenido una relación especial con Europa y, sobre todo, con Francia y España. A nivel legislativo somos soberanos. Y ha sido un país muy proteccionista con sus habitantes y también en lo económico. Ahora las reformas de las leyes tienen que ir encaminadas a permitir la apertura de Andorra al capital extranjero, y a organizar toda la estructura fiscal (impuestos directos-indirectos). A la vez, hay que mantener una diferencia fiscal que no sea agresiva para la UE, para poder establecer así convenios de no doble imposición y facilitar la exportación de bienes y servicios desde Andorra a territorio de la Unión Europea.

Además, no se puede olvidar que Andorra está geograficamente en Europa y que las empresas del sur del continente, del norte y del centro pueden trabajar en su territorio gracias, sobre todo, a la seguridad jurídica.

Yo creo que en cuanto se produzcan las modificaciones legislativas podrán venir las inversiones rusas, incluso puede ser atractivo venir a Andorra manteniéndose esa diferencial fiscal… Creo que es una plaza atrayente: constituye la entrada a los mercados de España y Francia. Y es una buena plaza financiera también, porque el sistema financiero andorrano es solvente.

Andorra es muy respetuosa con la iniciativa privada, y a partir de aquí cualquier actividad es buena. Lo que sobre todo encuentra más obstaculos es la producción de bienes que requieren de un transporte para llegar a los mercados europeos. Cuando los productos tienen que ser vendidos fuera de Andorra, existen muchos desajustes entre las legislaciones de la UE y de nuestro Estado: tarifas aduaneras, etc. Por otro lado, no solo el sector de servicios es bueno, sino que Andorra constituye un asiento de oficina inmejorable para organizar desde aquí cualquier actividad económica.

– ¿Es posible la apertura de bancos extranjeros en Andorra?

– Sí, aquí sí que ha habido una apertura de la legislación,  que ya se encuentra hoy en vigor. Sí, es posible.

– Este mes de octubre se celebrará una feria Meeting Point en Barcelona, la feria inmobiliaría más representativa en España. Habrá delegaciones gubernamentales entre los participadores de BMP: la delegación rusa, encabezada por el viceprimer ministro del país, así como políticos importantes de España. Y en Andorra, ¿existe este tipo de eventos con amplia participación de parte del gobierno?

– Sí. Ahora, los días 22-24 de octubre, dentro del Comú de Andorra la Vella celebramos la Feria Comercial. Es una muestra de diferentes sectores económicos del país, pero también ponemos espacios para la iniciativa privada que viene. Será la trigésima edición. Es la muestra de las empresas constructoras, de las últimas tecnologías, del sector automóvil. Las inmobiliarias, como están en crisis los últimos años, no han venido, pero antes siempre había una muestra.

Nosotros hacemos otra carpa aparte, por nuestra propia iniciativa: hay una representación de las asociaciones de Andorra, de la capital. Y también una representación multicultural:  habrá, por ejemplo, una asociación rusa, y vienen cámaras de comercio de otros lugares de Francia y España.

– ¿Cuál es la situación actual con los precios de los inmuebles en Andorra? ¿Han bajado mucho en estos tiempos de crisis?

– El precio de la vivienda ha bajado mucho, en un 20-30%. Normalmente la gente espera, aguanta, si no tiene necesidad de vender. Pero últimamente los precios tampoco bajan tanto. Se mantienen, y es un buen momento para invertir.

– ¿Existen algunas restricciones que compliquen el proceso de la compra de inmuebles en Andorra?

– Solo si el comprador no es residente en el país, o no es de nacionalidad andorrana, debe pedir permiso para inversión extranjera. Pero es una simple autorización y no hay mayor problema para comprar bienes inmuebles. Primero, tiene que saber qué quiere comprar y pedir el permiso para comprarlo. Los permisos los da el gobierno. Y también es un tema de seguridad jurídica: comprar algo en el extranjero para que sea tuyo. Por otro lado, hay limitación de viviendas: no se puede comprar cincuenta casas, porque Andorra es pequeña. Creo que la compra está limitada a dos por persona. En este sentido, es un Estado muy proteccionista.

– ¿Una persona no residente en Andorra puede crear una empresa en su territorio?

– Hoy, no. Necesita un prestanombre, un testaferro. Para los grandes inversores, esto no es serio. Pero el presidente de gobierno anunció hace tres semanas que está en vías de preparar la modificación legislativa. Espero que la preparen durante un año o dos. La necesitamos porque de momento, cuando la empresa inversora se va porque no es solvente, el que se queda con las deudas es el andorrano que ha prestado el nombre. Además, una empresa seria no vendrá ni con prestanombres, y las que lo hagan serán más o menos serias o solventes, pero si pasa algo y se van, quedarán los andorranos. No es limpio, no es lo correcto.

-¿Tienen alguna representación comercial de Rusia? ¿Dónde pueden consultar los trámites y el acompañamiento para sus proyectos los inversores rusos?

– Los inversores rusos que deseen desarrollar algún proyecto en Andorra deben ponerse en contacto con los servicios del gobierno central del país o informarse directamente en el Comú d’Andorra la Vella, donde los atenderemos gustosamente.

– Están próximas las fechas de las elecciones. En caso de ser elegida para el próximo mandato, ¿cómo planifica mejorar la situación económica de Andorra la Vella, para atraer más turistas y para aumentar el interés inversor?

– Nosotros hemos trabajado mucho con los comerciantes para ver todo aquello que faltaba para facilitar la llegada del turista y para ofrecerle buen trato y un buen entorno. Hemos trabajado unidos en la señalización de sitios para aparcamiento, en campañas conjuntas de turismo. Tenemos un centro de congresos. Nos esforzamos también para ofrecer una buena imagen al exterior: los hoteles y los centros de ocio trabajan mucho con el gobierno para promocionar el turismo, porque este solo vendrá a la capital, Andorra la Vella, si viene a Andorra. Si un turista va a Caldea, que es Escaldes, o a las pistas de esquí, siempre se detiene en Andorra la Vella para ir al shopping. Hemos trabajado mucho para promocionar el centro histórico y dar a conocer el valor de Andorra, que tiene ya  700 años de historia.

En el 2014 va a tener lugar en Andorra un Congreso Mundial Internacional de Viabilidad Invernal, de la asociación mundial de carreteras.

– ¿Está prevista una ley antitabaco? De momento, en Andorra la gente fuma incluso en los supermercados.

– Había una iniciativa legislativa popular para regular el consumo de tabaco, y me consta que la quieren retomar y tratarla a través del parlamento. Creo que habrá una regulación, pero que no será tan rígida como en España.

– Andorra la Vella es una ciudad multinacional y la capital administrativa del país. El 33 % son andorranos y el 44 % españoles; el resto son franceses y portugueses. ¿Hay algunos residentes rusos en la ciudad?

– Actualmente, en Andorra la Vella residen 34 personas de nacionalidad rusa.

– El Principat d’Andorra no es parte de la Unión Europea, ni tampoco del acuerdo Schengen, por lo que aún existe control de fronteras tanto en la de Andorra y España, como en la de Andorra y Francia. Los ciudadanos de los países fuera de la UE tienen que solicitar el visado multi-entrada (múltiple). ¿Por qué no construyen su propio aeropuerto? Sería uno de los factores que atrajera a los inversores.

– Nuestro país mantiene relaciones diplomáticas con Rusia y, en consecuencia, los ciudadanos rusos que desean visitar el Principat d’Andorra no tienen ninguna dificultad para acceder a nuestro territorio.

Por causa de la orografia, es muy difícil la construcción de un aeropuerto en suelo andorrano. Esperamos y deseamos que pronto se pueda disponer del aeropuerto Pirineus-Andorra, situado a unos 20 kilómetros de nuestra frontera con España, cerca de la localidad de la Seu d’Urgell.

– ¿No necesita la ciudad un Consulado ruso? 

– Por el poco volumen de personas de nacionalidad rusa que habitan en Andorra, no creo indispensable la necesidad de un consulado, aunque sería interesante que hubiese una oficina que tuviera una función de representación y favoreciera el contacto permanente entre nuestros dos pueblos.

– En Rusia, la imagen de Andorra está vinculada con deportes de invierno, esquí, etc. Pero poco saben de su historia, de su política o su gente. ¿Tiene usted alguna imagen de Rusia y de los rusos?

– Los visitantes rusos que pasen unos días en Andorra descubrirán un país con mucha historia, con vestigios de la alta edad media, con multiud de capillas del románico, un comercio muy dinámico y unos paisajes maravillosos. También podran visitar los muchos museos que existen y hacer excursiones de alta montaña, gozar de nuestra gastronomía y del clima mediterráneo continental, que es excepcional. El 10,42% de las personas que son a la oficina de turismo del Comú son de origen ruso.

Visité la capital de su país y quedé prendada por su monumentalidad y particularmente por lo acogedores que son los moscovitas. El conjunto de la ciudad me pareció precioso y quedé impresionada por las instalaciones del metro. En mi estancia en Moscú tuve el honor y el placer de poder visitar el edificio de la Duma.