Menorca, la isla maravilla del Mediterráneo

¿Está planeando sus vacaciones o un largo fin de semana veraniego? Nosotros hemos encontrado el lugar ideal para sus vacaciones: la isla Menorca del archipiélago balear, un verdadero paraíso en el Mediterráneo. ¡Y vamos a brindarle muchas evidencias para corroborarlo!

Los argumentos son: sus playas paradisíacas escondidas de las miradas indiscretas, calas de aguas cristalinas, monumentos y arquitectura capaces de enviarle al pasado, langostas al vapor y otras especialidades típicas de los isleños. Y eso no es todo lo que le puede ofrecer esta maravillosa isla… Y es que Menorca es de visita obligatoria. Solamente así es como podrá apreciar y explorar la isla.

menorca

Menorca es la segunda isla más grande del archipiélago balear. El primer nombre a la isla fue dado por los fenicios, que cruzaron el gran mar (Mediterráneo). Los valientes marineros pusieron a la isla el nombre de Nura, originaria de la palabra fenicia “nur”, que significaba “fuego”. Cuando los barcos fenicios pasaban cerca de la costa de Menorca, estos veían brillantes destellos en las cimas de las colinas en los talayotes (un tipo de megalitos). Pero resultó ser que no había nada místico en ellos. En los talayotes, los megalitos de la Edad de Bronce, hallados solamente en las islas de Mallorca y Menorca, vivían los antiguos habitantes en las islas. Pero los fenicios no lo sabían, así que lo llamaron la “Isla de los fuegos”.

A pesar de este “llamativo” sobrenombre, la isla apenas se puede considerar un lugar fogoso. Se trata de un lugar bastante tranquilo entre las islas Baleares.

La habitantes de España consideran la isla uno de los resorts más caros y lujosos del país. Los precios de alojamiento en los hoteles son allí superiores, por ejemplo, que en las vecinas Mallorca e Ibiza, pero no mucho, algo que es justificable. Menorca no es solo un resort, sino una isla-reserva natural, cuyo territorio está estrictamente protegido por la UNESCO. En la isla están prohibidas las edificaciones altas, hoteles y casas allí no pueden superar las tres plantas, sus paredes deben ser pintadas en color estrictamente blanco y las tonalidades de sus tejados deben armonizar con el color de la tierra. El tiempo en la isla durante el verano es ideal para veranear, no hace un calor agotador y la temperatura del ambiente se mantiene entre 27 y 29 °C. La temporada turística dura aproximadamente de mayo a octubre. En invierno en Menorca tampoco hace frío y hay un ambiente muy tranquilo. Sin embargo, de diciembre a febrero suelen soplar furiosos vientos fríos del norte: “tramontana” y “mistral”, típicos de las costas de España, Italia y Francia. Sin embargo, ¡el sol en Menorca brilla todo el año!

Las playas de Menorca

Menorca no pertenece a esos resorts en los que no hay nada que hacer fuera del hotel. Y nosotros vamos a comenzar nuestra historia precisamente con las playas, porque esta isla maravilla es todo un paraíso de playa. No en vano la belleza y la limpieza de las playas de Menorca está en boca de todos. Por ejemplo, los paisajes de la playa-cala Pregonda se han convertido en dos ocasiones en las portadas de los álbumes musicales del compositor británico Mike Oldfield, y la cala de Turqueta es considerada la parte más fotografiada de la isla. En sus profundidades se encuentra su playa cubierta por el oscuro pinar con la blanca y sedosa arena.

Cala Pregonda

Cala Pregonda

Cala Turqueta

Cala Turqueta

En el sur de la isla se hallan dos calas muy fotogénicas, la de Macarella y Macarelleta. Dos tesoros de aguas cristalinas, protegidos de los vientos por los bosques caducifolios y muy popular entre los nudistas. Los paisajes locales recuerdan al Caribe.

Cala Macarella y Macarelleta

Cala Macarella y Macarelleta

Y para llegar a otra de las calas inexpugnables, cuyo nombre es Tortuga, tendrá que caminar unos 45 minutos. Aunque su recompensa será un mar tranquilo, limpio y poco concurrido. La playa está estrictamente protegida y forma parte del parque natural de s’Albufera des Grau, tal vez sea por eso que haya conservado su pureza prístina.

Cala Tortuga

Cala Tortuga

Que hacer en Menorca

Si lo que quiere son unas vacaciones relajadas y tranquilas, vaya a pasear por las estrechas callejuelas blancas de las aldeas locales. Ya que después de todo, no hay nada mejor para impregnarse del espíritu y captar el ambiente de un lugar donde vagar sin preocupaciones. Cada callejuela de Menorca tiene su historia y vive su propia vida, distinta a las demás. Puede visitar los mercados a primera hora de la mañana, observar a los lugareños y probar sin tapujos la cerveza helada después de la hora de comer en una de las pequeñas y típicas plazoletas españolas. Por cierto, es así precisamente como se relajan los españoles, moviéndose de bar en bar y enfriándose con cerveza.

Menorca, además, es un paraíso para los amantes de los deportes acuáticos. Sus aguas cristalinas y fondo marino virgen son idóneos para los amantes del buceo. Otras opciones son el snorkeling o buceo con máscara y esnórquel. Y los fanáticos de deportes extremos, a su vez, pueden probar el flyboarding. Asimismo, el kayak les ayudará a llegar a las calas y cuevas ocultas, a los que solo podrá acceder por agua.

Aquellos que quieran disfrutan de la hermosa naturaleza de la isla, podrán tomar la ruta de Camí de Cavalls, a pie o en bicicleta. Esta ruta a pie ha sido reconocida como una de las mejores de toda España. Su longitud es de 185 km a lo largo de la costa, rodeando la isla. El origen de la ruta data de finales del siglo XIV, cuando su función principal consistía en proteger la costa, y por toda su longitud se situaban torres defensivas.

Camí de Cavalls

Camí de Cavalls

El territorio de Menorca cuenta con más de 1.600 monumentos antiguos. En general, las islas Baleares cuentan con la mayor concentración de monumentos arqueológicos de todo el Mediterráneo. Cuevas sepultadas en los acantilados, estructuras sepultadas en forma de barco volcado y una especie de megalitos, característicos solo de Menorca; y es que resulta imposible verlo todo de una vez. Pero si tiene que escoger, fíjese en la “mesa” Torretrencada, el megalito Naveta des Tudons, uno de los monumentos antiguos mejor conservados en el Mediterráneo occidental, así como los megalitos Trepucó y Torralba, magníficos ejemplos de la inmensidad megalítica de Menorca y de sus lugares más interesantes para visitar.

Naveta des Tudons

Naveta des Tudons

Tampoco puede dejar de visitar la antigua capital de la isla, Ciudadela. O puede visitar la catedral gótica, construida entre los siglos XIII y XIV, dé un paseo hasta el Castillo de San Nicolás, construido en el siglo XVIII para la protección del puerto de la ciudad y tómese un respiro en la Plaza del Borne.

Castillo de San Nicolás

Castillo de San Nicolás

Los amantes de la vida nocturna no pueden dejar de visitar la nueva capital de la isla, la ciudad de Mahón. Mahón es la capital de Menorca y la ciudad portuaria principal, cuya población alcanza los 30.000 habitantes. Allí atracan un gran número de cruceros y precisamente es allí donde se celebran las fiestas más sonantes (de acuerdo a los estándares locales, y mucho más tranquilas que a las que estamos acostumbrados nosotros), pero eso sí, los bares y restaurantes están repletos de todo tipo de productos.

Mahon

Mahon

Que comer en Menorca

Si visita la isla, es casi imperativo probar la caldereta de bogavante, uno de los manjares principales en Menorca. Este plato se prepara en numerosos establecimientos, aunque durante muchos años se consideraba alimento de los pobres pescadores. Para pasar un rato agradable, reserve mesa en uno de los restaurantes con vistas al mar y pida junto al bogavante un vino blanco. Dicho sea de paso, en Menorca se produce vino propio. Las botellas de vino local están marcadas con el sello I.G.P. Isla de Menorca, que indica el origen de la bebida. Pero si lo que le apetece son tapas, pida queso Mahón-Menorca y sobrasada, que no es tan picante pero sí bastante más fina que la mallorquina.

Otra de las exquisiteces tradicionales de los isleños es la pomada. Así se llama la bebida típica de Menorca, un cóctel hecho de ginebra y limonada. Este se prepara mezclando la ginebra Xoriguer, producida en Mahón, y limonada en proporciones de 1 a 2. Al principio puede parecer extraño que una bebida tradicional se prepare en base a la ginebra, que no es nada tradicional. Pero resultó ser que en 1708, los británicos arrebataron la isla a España y allí estuvieron durante cerca de cien años. Los británicos pedían todo el tiempo ginebra en las tabernas locales, por lo que los residentes tuvieron que producir esta bebida en la isla. Y el propio cóctel de pomada fue inventado en 1967 por el residente de la capital de la isla Magí Camps. Camps llamó así a la bebida porque su aspecto espumoso y blanquecino le recordaba al menorquín a un ungüento o pomada medicinal. Y aunque a los lugareños les gusta tomar pomada sobre todo en verano, esta se puede disfrutar durante todo el año porque desde hace tiempo la bebida se embotella y comercializa.

Compras en Menorca

Uno de los símbolos de la isla son las sandalias abarcas. Y a pesar de que estas sandalias son conocidas en todo el mundo como calzado de verano típico español, pocos saben que las abarcas son originarias de Menorca. El terreno rocoso de la isla obligaba a los agricultores buscar y producir zapatos no solo resistentes, sino también flexibles. ¡Para las suelas los agricultores utilizaban neumáticos! Con el paso del tiempo, las sencillas y cómodas sandalias con suela de goma han ido evolucionando hasta convertirse en un calzado noble y elegante. No encontrará en ninguna parte tantas abarcas como en Menorca. Dependiendo de los materiales de los que estén hechas, el precio de las sandalias puede alcanzar los 50 euros. Cabría destacar, por ejemplo, la marca Abarca de Menorca, cuyos representantes aseguran que todas sus sandalias se producen en la isla, y su suela está hecha de neumáticos reciclados.

Abarca de Menorca

El tiempo en la isla transcurre de forma pausada y fluye lentamente, aquí nadie tiene prisa. Los lugareños prefieren un estilo de vida tranquilo y relajado, en vez de una vida bulliciosa. En resumen, si lo que busca es silencio, belleza y comida deliciosa, playas limpias y desérticas, entonces ya puede empezar a planificar su viaje a Menorca. ¡La isla maravilla está repleta de entretenimiento para todos los gustos y colores!