Museo Nacional de Arte de Cataluña

El cofre del arte románico

small E.Pueyo 3En 1934 abrió sus puertas como Museo Nacional de Arte de Cataluña, reuniendo la colección medieval. Posteriormente, en 1995, ya como Museo Nacional de Arte de Cataluña, se inauguran las salas nuevas de arte románico. Y de entre todas las colecciones del museo sobresale la del arte románico. El museo expone una serie de pinturas murales que la convierten en única en el mundo. También se muestran diversas tallas en madera, piezas de orfebrería, esmaltes y esculturas en piedra.

Elisabet Pueyo Sala-Bellsolell es licenciada en Historia del Arte, así como en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona. Se incorporó al museo nacional en el año 2010 como jefe de marketing y actualmente es la responsable de un equipo de 7 profesionales dedicados a la comunicación, gestión de públicos y promoción del turismo. Hemos conversado con Elisabet sobre la colección del museo, las nuevas formas de atraer a visitantes y el billete único para visitar seis museos distintos de Barcelona.

¿Cuál es su opinión acerca de los museos? ¿Y cuál es su papel a escala global?

En mi trabajo en el museo, como responsable de marketing, comunicación y turismo, veo como los profesionales, no solo de museos, sino del sector de la cultura en general reivindican algo que muchas veces se olvida en las políticas: que para una sociedad y un país la cultura es su verdadera seña de identidad. Pienso que el verdadero rol de los museos es preservar y crear esa identidad en la medida que son espacios que no solo conservan y muestran obras, sino que son espacios para el conocimiento, la investigación y para el debate. Eso no quita que tengamos que trabajar duro y con los estándares de profesionalización como en cualquier industria, porque entiendo que es la única manera de conseguir que realmente seamos espacios reconocidos y legitimados por el verdadero protagonista: el público del museo.

Hablemos de las colecciones del MNAC.

La colección del Museo Nacional de Arte de Cataluña se distingue por el arte románico del siglo XI y XII. La pintura mural de este periodo tiene una calidad y envergadura que las hace únicas en el mundo. Por destacar solo las pinturas del Ábside de San Clemente de Tahull, el Ábside de Santa Maria d’Àneu o San Juan de Bohí son ejemplos magníficos de un espléndido medievo que se complementa con el arte gótico. El arte, la historia y la identidad de las que antes hablábamos, no solo las de un país, sino de Europa, se entienden perfectamente a través de este periodo.

Por otro lado, este año vamos a presentar un nuevo relato en la colección de Renacimiento y Barroco. Así las obras de los grandes pintores europeos que alberga el museo como Tiziano, Velázquez, Tiepolo o Cranach cobrarán un nuevo protagonismo; al igual que lo que ha ocurrido recientemente con la colección del siglo XIX y XX. Podemos decir que el museo nacional ahora mismo es un claro referente mundial para el modernismo (o art nouveau) no solo por los nombres destacados como Mariano Fortuny, Ramon Casas o Antoni Gaudí, sino porque esta colección narra a través del arte una época singular, en la que Barcelona crea un movimiento singular que se vive y se respira a través de la arquitectura de la ciudad. Y en el museo se explican los antecedentes y el nacimiento de dicho modernismo con las mejores obras de sus representantes.

MNAC

¿Cuál es su obra favorita del museo?

Lo que más me gusta de este museo es la combinación de cosas y no una sola obra: estar entre la penumbra de las salas del arte románico, pensando cómo la gente de esa época debía atemorizarse ante esas imágenes tan imponentes; estar delante de un cuadro de un maestro del Barroco donde el fervor religioso puede con todo; o viendo cómo los artistas del siglo XIX viajaban a París para inspirarse y liberarse de una sociedad burguesa que los encorsetaba… Y al salir del museo contemplar el entorno privilegiado en el que trabajo. Eso es lo que más me gusta.

Entonces cuéntenos sobre la ubicación del museo.

Un atractivo indiscutible para el visitante del museo es su edificio. Este palacio nacional se construyó en el año 1929 para acoger las grandes manifestaciones protocolarias y culturales de la Exposición Internacional. Y a partir de allí evolucionó hacia un museo nacional de cincuenta mil metros cuadrados. Además, su ubicación en Montjuic, junto a la Fuente Mágica, hace que quien lo visita agradezca este entorno y las vistas privilegiadas sobre la ciudad de Barcelona. Mencionar que, en las cubiertas del palacio, están habilitadas para el público unas terrazas-mirador y eso es un punto magnífico para disfrutar de la visita.

Y no puedo dejar de recomendar el restaurante Oleum, en la primera planta, que solo por las vistas ya es un lujo, pero aún más desde que hemos diseñado de la mano de Fina Puigdevall (2 estrellas Michelin) unos menús inspirados en el románico y el modernismo, que combinan perfectamente con el deleite artístico que supone visitar el museo.

La verdad es que todos estos elementos hacen que todo sume al museo.

MNAC Small

¿Hay algo especial en el museo que pueda atraer a niños y estudiantes? ¿Cómo les enseña a comprender el arte? ¿Se lleva a cabo alguna actividad relacionada con ello en las escuelas?

El museo tiene una reconocida trayectoria en su labor de educación en el mundo escolar. El 64% de los grupos que nos visitan son escuelas, así que podemos decir que este segmento se ha trabajado muy bien y de forma constante. Tenemos, como la mayoría de los museos, más problemas en captar a los jóvenes y adolescentes a partir de cuando acaban la enseñanza obligatoria, pero justo eso nos ha motivado a buscar nuevas actividades como conciertos y baile de swing en la sala oval, sesiones de scratching o dibujo en los espacios del museo y festivales de circo y danza como una nueva forma de atraer al público que nos cuesta alcanzar para que este tenga un primer contacto con el museo. Asimismo, seguimos trabajando para ofrecer a las familias visitas y servicios que las anime a repetir la visita.

Como hemos hecho con el sector del turismo, afrontamos el reto de conocer mejor a nuestro público real y potencial. Hemos empezado preguntándoles directamente y a partir de allí elaboramos visitas, productos o servicios interesantes… Lo bueno de un gran museo es que siempre hay algo para proponer y mejorar.

¿Qué nos puede contar sobre la relación del museo y Rusia?

Hace ya un tiempo nos dimos cuenta de que para ser relevantes necesitábamos conocer bien cómo trabaja el sector del turismo, ya que Barcelona es un destino turístico por excelencia. El museo juega con ventaja gracias a que el palacio nacional es un lugar muy reconocido para la celebración de eventos de empresas nacionales e internacionales, gracias sobre todo a su gran sala oval; pero de cara al turismo de vacaciones no conocíamos tanto el funcionamiento del sector.

Cuando empezamos a trabajar, concretamente con el mercado de Rusia, tuvimos enseguida muy buena sintonía con los profesionales, tanto las agencias receptivas como los operadores turísticos, las guías especializadas y otros colaboradores. El interés por la cultura y el arte nos animó a participar en el workshop del Fòrum Empresarial Catalunya Rússia (2012), así que viajamos a Moscú junto a más de 100 empresas catalanas. Desde entonces la relación ha sido continuada y vemos cómo estas relaciones dan sus frutos. Rusia suele estar entre las primeras 7-8 nacionalidades que visita el museo. Y acabamos de implementar una nueva audio-guía con recorridos por el museo que incorpora el ruso como idioma.
small bcn mnac

Por favor, háblenos acerca de su colaboración con otros museos de Barcelona y sobre el billete único que permite la entrada a cada uno de ellos.

Desde hace años, los 6 museos más importantes de arte de la ciudad: el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA), la Fundación Antoni Tàpies, la Fundación Joan Miró, el Museo Picasso, el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona y nosotros, creamos una entrada conjunta llamada Articket Barcelona. Se trata de un producto muy sencillo y útil para el visitante, especialmente para el público internacional, ya que permite visitar todos estos centros, incluyendo exposiciones temporales, a un precio muy reducido y que además tiene validez de un año.

Pero, además significa una forma de trabajar muy colaborativa entre los museos, compartiendo experiencias y sobre todo orientando a mejorar la experiencia de la visita a través de un pasaporte del arte que es un buen recuerdo de la visita a la ciudad y a sus museos.

www.blog.museunacional.cat/es/
www.museunacional.cat/es

 

Foto: Archivo de prensa de MNAC