El fantástico mundo de Dou

Oleg Dou es uno de los fotógrafos rusos contemporáneos más destacados a nivel artístico internacional. Hoy, los trabajos de Oleg Dou se exhiben en las principales galerías de Francia, Bélgica, España, Países Bajos, Rusia y Estados Unidos. Y la galería barcelonense Senda, tras años de haber celebrado varias exposiciones conjuntamente y haber desarrollado proyectos mano a mano, saca a luz la segunda edición de la primera publicación del fotógrafo ruso, introduciéndonos a sus nuevas series producidas entre los años 2012 y 2016.

La primera edición fue publicada hace cuatro años cuando Dou tenía 28 años. Esta incluye sus series más célebres, como es el caso de ‘Cubs’ (2009-2010), que muestra los resultados de curiosas mutaciones; de la fantasmagórica serie ‘Nuns’ (2006-2007), y de las piezas inquietantes y experimentales de la serie ‘Another Face’ (2011).

El nacimiento de esta publicación se acompaña de la puesta a la venta de la edición especial de ‘Cheburashka II’, una de las piezas más emblemáticas del artista. Oleg Dou define su uso de la fotografía únicamente como un medio que permite adentrarnos en un mundo que oscila entre “lo bello y lo repulsivo”. Se fascina con las curiosidades del rostro humano y los límites entre la realidad y lo que hay tras ella, retratando lo extraño y lo diferente como base de su estética. En nuestra segunda edición se presenta la nueva serie ‘Mushroom Kingdom’. Aquí Dou muestra los rostros adorablemente embrujados de la infancia, la cual, según él, está “llena de payasos y monstruos debajo de la cama”. También introduce su serie punzantemente elegante ‘Heaven in My Body’, que desprende trazos inspirados en el arte sacro y místico de los siglos XV y XVI.

El fotógrafo ruso Oleg Dou expuso su obra por primera vez a los 23 años en la galería Le Simoun de París. El artista obtuvo su fama gracias a retratos de gran formato, en los cuales los rostros de la gente se asemejaban a máscaras solidificadas ajenas a cualquier expresividad. En sus retratos el artista recurre, en parte, a la temática del miedo propio ante la imagen representada, la cual le atormentaba en su infancia. En su trabajo, la frontera entre la pintura y la fotografía se desvanece. Su obra presenta criaturas que parecen porcelanas sin vida. Cada retrato que está digitalmente retocado transmite un hermetismo que obliga al espectador a mirar más allá de la piel suavemente pulida de sus modelos. Amante del minimalismo nipón, Dou sabe cómo generar ambientes de alta tensión visual. La tendencia de inmersión total en el mundo interior se puede apreciar en la meticulosa plasticidad del artista, el cual nos revela temas como crueldad excesiva, lucha interior y elección. Además de fotografía y escultura, Oleg Dou se dedica al arte de vídeo, en el cual incluye una nueva característica para su estilo creativo: emociones y motivos de lucha, en primer lugar, con uno mismo. Pero aun así, aquí la belleza, moderación y laconismo son las herramientas básicas de Oleg, el cual comparte e interpreta a su manera las ideas académicas.

En 2007 el artista recibió el International Photography Award y el International Color Award, que le merecieron la atención de la comunidad artística internacional. En 2009 Dou fue galardonado con el premio Arte Laguna Art Prize como “Mejor fotógrafo joven”. Y en 2011 la empresa Artprice incluyó al artista en el top 3 de los autores hasta los 30 años mejor vendidos en las subastas.