SU MAJESTAD EL GOLF

Todo aquel que sabe perfectamente lo que significa tener un pasatiempo de calidad y se preocupa por su reputación, juega al golf. Este deporte tan prestigioso y caro cuenta con millones de adeptos, que, con gran orgullo, reconocen su pasión por este deporte tan flemático, pero a la vez tan emocionante. Además, el golf no solo significa deporte y maestría, es también sinónimo de cultura y disfrute exquisito, es la encarnación del prestigio y la aspiración a la excelencia.

trofeo golf

 

Historia del golf

Muchos siglos han pasado, 600 años para ser más concretos, desde que se inventó este juego. El derecho de llamarse patria del golf se ha disputado entre varios países. Los italianos dieron testimonio, haciendo referencia a los antiguos frescos, en los que se puede ver cómo unos jugadores italianos están jugando a un juego denominado ‘paganica’, el cual resulta ser muy similar al golf. Los holandeses intentaron probar que la progenitora del golf moderno es su antiguo juego llamado ‘kolf’, en el cual se jugaba con una pelota de cuero rellena de plumas. El predecesor de golf también podría haber sido un juego chino llamado ‘chuiwan’, durante el cual los miembros de la corte imperial china sacudían algo parecido a un palo de golf con la intención de meter una pequeña pelota en el hoyo. Pero el punto y aparte en esta disputa lo han puesto los escoceses. En Escocia hay una leyenda que cuenta como una vez San Andrés golpeó con su báculo una piedra, la cual voló en forma de parábola, y cayó en una madriguera de conejo. El testimonio histórico no se aleja mucho de la propia leyenda: en realidad el golf lo inventaron unos pastores que, mientras sus rebaños pastaban en las praderas, se dedicaban a meter piedras en pequeños orificios con los palos. Y durante el reinado de María I de Escocia (1542-1587) este tipo de deporte se hizo popular entre una élite de personas. Es precisamente durante su reinado cuando las clases sociales más altas comenzaron a jugar al golf. Las primeras reglas oficiales del golf aparecieron en el año 1754 en Saint Andrews. Desde ese momento el golf comenzó su trayectoria triunfal por el mundo. La popularidad del golf alcanzó su punto culminante en el siglo XX. En 1971, el astronauta norteamericano Alan Shepard incluso intentó jugar al golf en la Luna durante la expedición del Apolo 14; pero debido a la débil gravedad lunar y la falta de atmósfera la pelota voló varios kilómetros y acabó perdiéndose.

Táctica y estrategia

“El golf es un juego fácil…, solo que resulta difícil de jugar”: el particular sentido del humor inglés. Pero si dejamos bromas aparte, el golf no es solo un deporte, es un magnífico juego con unas reglas centenarias de respeto y etiqueta. “Juegue la bola como repose y el campo como lo encuentre. Y si no puede hacerlo, haga lo que es justo.” Así dicta una de las principales reglas de golf, la denominada ‘fair play’ o juego limpio. El objetivo de este juego es simple: los participantes o los equipos compiten, dirigiendo una pequeña pelota en unos hoyos especiales, mediante unos golpes con unos palos, intentando abarcar la totalidad de la distancia en el menor número de golpes posible. El campo cuenta con 18 hoyos (a veces 9, entonces se juegan dos rondas). Los obstáculos están asegurados: charcas, trampas de arena, hierba alta a los laterales del campo y superficies con pendientes intencionadas. No existen dos campos de golf idénticos, por lo tanto la diversión está asegurada. La categoría de peso, sexo y edad de los jugadores no tienen importancia alguna. La única diferencia es que, para algunos, el golf es un deporte y para otros, un paseo al aire libre. La indumentaria del juego son las canastas de entrenamiento con pelotas, palos (de los cuales existen 14 variedades, cada uno con su propio peso, inclinación y forma de superficie de golpeo, además durante el juego un golfista debe utilizar por lo menos dos de ellos), y un calzado especial. En el pasado, los jugadores de golf tenían una vestimenta determinada que se llamaba pantalones de golf. En la actualidad, la ropa de golf es libre, aunque aún queda algún vestigio de elitismo. A un campo de golf nunca se sale en ropa descuidada, digamos, por ejemplo, en tejanos rotos. Pantalones rectos, camisa de polo, un jersey clásico sin mangas: estos son los componentes de la imagen de un jugador que representa la cultura golf. El golf es algo más que un simple juego. Es una forma de pensar y un estilo de vida.

Jugadores de golf

A pesar de su condición de entretenimiento elitista para la aristocracia y gente adinerada, el golf es uno de los deportes más populares del mundo. Cerca de 70 millones de personas en todo el planeta lo practican, y este es solo el número de jugadores oficiales: deportistas, miembros de federaciones y de clubes de golf. La cifra de jugadores aficionados al golf en todo el mundo es incontable. El primer puesto en golfistas registrados lo ocupa Estados Unidos, cerca de 30 millones de personas (más de 17 mil campos de golf). El segundo país con un alto índice en popularidad de golf es Japón: cerca de 12 millones de personas (1,5 mil campos). 5 millones de aficionados al golf residen en países europeos, aunque hay un pero: en Estados Unidos se considera jugador de golf a una persona que ha alcanzado la edad de 18 años, quien debió de haber jugado en 18 hoyos por lo menos una vez en 12 meses. Mientras que en Europa se adquiere la categoría de jugador de golf mediante la obtención de una licencia federativa. En España, por ejemplo, solamente 318 mil jugadores cuentan con una licencia oficial de jugador de golf; pero, en realidad, al golf juegan millones de personas. El golf en España es considerado casi un deporte nacional juntamente con el fútbol. El país dispone hasta la fecha de más de 250 campos de golf, y cada año aparecen 10-15 nuevos campos que con el tiempo pueden llegar a ser tan famosos como el de Valderrama, el PGA de Catalunya y Sotogrande. Aunque España no goce de cantidad, sí puede presumir de calidad: millones de turistas de todo el mundo llegan para jugar al golf; además el clima de España permite jugar al golf prácticamente durante todo el año.

turnir golf

Torneos

Hasta la fecha, existen más de 100 torneos distintos organizados para los profesionales del golf, pero los más prestigiosos son cuatro: el Abierto de los Estados Unidos (U.S. Open); el Abierto Británico de Golf (The Open Championship, conocido también como British Open); el Campeonato de la Asociación Profesional de Golfistas (PGA Championship), y el Masters (The Masters Tournament). Estos torneos de la serie Majors, también son llamados el Grand Slam de tenis por su similitud con el tenis. Una victoria en cualquiera de ellos es un gran éxito para todo profesional, además de un considerable premio monetario de seis ceros. Pero, aún así, no todo es cuestión de dinero… El golf, sin lugar a dudas, es sinónimo de nobleza. Uno de los premios principales de golf es la chaqueta verde de miembro del Club Nacional de Golf de la ciudad de Augusta (Georgia, Estados Unidos). Ser miembro de cualquier club de golf es prestigioso, pero pertenecer a este es como tener acceso a una comunidad secreta. Los campeonatos del Grand Slam están abiertos a los golfistas profesionales y aficionados, aunque durante la existencia de los cuatro torneos, nadie jamás logró ganar los cuatro en un solo año y obtener el trofeo principal. También existe el Grand Slam femenino, lo forman: el United States Women’s Open (Abierto de los Estados Unidos Femenino) y el LPGA (Asociación Femenina de Golf Profesional, por sus siglas en inglés). Por cierto, una tercera parte de todos los jugadores de golf alrededor del mundo (más de 20 millones) son mujeres. Los torneos mundiales de categoría profesional generalmente duran cuatro días, una ronda cada día, es decir, 18 hoyos diarios. Luego se suma la cantidad de golpes totales, y el ganador es quien consigue la menor cantidad de golpes.

golf rusia

Dinero

El golf es un tipo de deporte muy pragmático, así que sin una buena gestión resulta imposible, puesto que los presupuestos son demasiado grandes. Ser socio de un club de golf y gozar de todos los privilegios correspondientes comprende un coste anual no inferior a 3 mil dólares. El precio para hacerse miembro individual para toda la vida de uno de estos clubes es a partir de 12 mil dólares, más cuotas anuales. Las clasificatorias se juegan durante diez meses al año, período, durante el cual el deportista debe trasladarse semanalmente de un país a otro para poder participar. Los jugadores más buenos tienen los viajes y el alojamiento pagados por los organizadores del torneo, pero aquellos que quieren pasar las rondas preliminares deben apoquinar por su cuenta. El promedio de cada traslado es de 1-1,5 mil dólares, aunque la verdad es que las ganancias también son altas, y hay motivación: con una victoria se pueden recuperar todos los gastos. Hoy en día el importe total de los premios del torneo de la serie Majors es de cerca de 8 millones de dólares, ¡esto significa que el ganador se lleva más de 1 millón de dólares por torneo! En un torneo de menor prestigio que en el anteriormente nombrado, una ganancia semejante supondría el premio gordo, pero incluso en este caso la victoria también cubriría todos los gastos. Además, el golf resulta ser un negocio rentable. El turismo de golf tiene el mayor volumen de negocio de todos los tipos de turismo especializado. Por tan solo un año en viajes al extranjero, realizados específicamente para jugar una partida de golf, en el mundo se gastan unos 10 mil millones de dólares, alrededor del 3 % de la facturación total del turismo mundial. En países como España, Portugal e Irlanda el desarrollo de la industria del golf es considerado como una prioridad nacional, puesto que los ingresos obtenidos forman una gran parte de los presupuestos de estos países. Una oportunidad de negocio multimillonaria es la fabricación de los inventarios de golf. Tan solo el importe de las pelotas vendidas alrededor del mundo al año es de 2,5 mil millones de dólares, y tampoco hay que olvidarse de los palos, el calzado, la ropa, los guantes, las bolsas para los palos de golf, los accesorios, etc. Además, existe una gran industria dedicada al diseño y la construcción de los campos de golf, así como empresas que se encargan de su mantenimiento. Celebridades Donde hay golf, hay estrellas; y donde hay estrellas, hay golf. También existen personas a las que precisamente el golf las ha hecho famosas, como Tiger Woods. Este nombre lo conocen incluso las personas que no tienen ni idea de golf; puesto que Woods se lo ha ganado a pulso, es el golfista más famoso en la historia de este juego, y el deportista mejor pagado del mundo, además de ser el primer deportista multimillonario. A lo largo de su carrera, Woods ha ganado 71 torneos, incluyendo los 14 torneos de la serie Majors, en los cuales es el número uno. España inscribió en la historia del golf mundial nombres como Severiano Ballesteros, José María Olazábal, Sergio García e Ignacio Garrido. Todos ellos grandes profesionales, y para quienes el golf es su trabajo. Pero, “también existe la otra cara de la medalla”: las estrellas (de televisión, deporte, política y negocios) que juegan al golf. Y no lo hacen por dinero. Bill Gates, George Bush, David Beckham, Michael Jordan, Kevin Costner, Jack Nicholson, Clint Eastwood, Catherine Zeta Jones, Michael Douglas, Sylvester Stallone, Bill Clinton, Matthew McConaughey, Arnold Schwarzenegger, Gérard Depardieu y muchas otras estrellas del mundo escogen jugar al golf. El expresidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, en una ocasión confesó: “Entiendo que no habría sido capaz de mantener la salud mental, si no hubiese salido de vez en cuando a jugar al campo de golf.”