Salvador Tous y Rosa Oriol: Un osito para el mundo

Salvador Tous y Rosa Oriol han levantado desde Manresa todo un imperio en el mundo de la joyería, imperio que se ha cimentado sobre la popularidad de su famoso “osito”, que ya tiene más de un cuarto de siglo. Hoy en cualquier lugar del mundo podemos encontrar una tienda Tous a la que la gente acude ávida de encontrar un objeto que les haga felices. Para saber de ellos y de su historia nos hemos acercado hasta su fábrica instalada en unas antiguas instalaciones fabriles debidamente acondicionadas a los tiempos actuales. La pareja nos recibe en un impresionante loft desde el que se divisa todo el paisaje del Bages, con las montañas de Montserrat como fondo.

¿Cuándo comienza la historia de Tous?

Los inicios de Tous hay que datarlos en 1965, que es la fecha en que nos casamos. Desde esa fecha y hasta los años ochenta estoy ejerciendo de madre y preparándome para entrar en el mundo de la joyería. Después de casarnos, durante años estuve estudiando el producto y sembrando: acudí a muchas ferias para conocer mejor el mundo de la joyería.
Siempre me he puesto metas en la vida. Recuerdo que por aquel entonces pasaba por delante de la joyería Roca en el Paseo de Gràcia y pensaba que nunca iba a tener algo así. Hoy aquella tienda es nuestra. Las metas que me he propuesto las hemos ido consiguiendo poco a poco debido a nuestra tenacidad. Recuerdo que por aquel entonces, cuando iba a Barcelona a la peluquería, llevaba algunas de las joyas que comenzaba a crear y gustaban mucho, todo el mundo quería tener una. Entonces me di cuenta de que lo que hacía gustaba a la gente. Eso me dio más fuerza para esforzarme y seguir aprendiendo, y el gran éxito de aquellos días fue la apertura de una tienda con nuestro nombre en Barcelona.

Decir Tous siempre evoca en el recuerdo ese oso tan especial creado por Rosa Tous y que hoy ya es un símbolo de la marca en todo el mundo. 

No en todos los sitios tuvo éxito: en Estados Unidos, donde no nos conocía nadie, no entró con éxito. En unos países cuesta más entrar que en otros. Rusia es un país que nos ha ido muy bien: ahora tenemos tres tiendas y pronto abriremos la cuarta en San Petersburgo. Los rusos compran el oso pero también compran otras joyas de nuestras colecciones; el oso es la imagen de marca que nos abre las puertas a otros productos que fabricamos.

Con tres tiendas en Moscu y pronto una en San Petesburgo son muchos los rusos que pasan por vuestros locales. Desde vuestra perspectiva, ¿cómo veis a los rusos?

Nosotros no estamos directamente en las tiendas, pero tenemos clientes rusos en todas ellas. Además de en Rusia, en Madrid, Barcelona y Platja d’Aro hace ya años que los clientes rusos son una parte importante de nuestra clientela. Son unos compradores a los que les gusta mucho el lujo. Muchos de sus comportamientos nos recuerdan a la España de hace años, la del despegue económico, cuando la gente pudo comenzar a gastar el dinero. En Rusia hay una clase media muy interesante que se siente atraída por nuestras creaciones. En otros países hay una gran diferencia entre ricos y pobres, pero en Rusia comienza a haber una clase intermedia que puede permitirse comprar cierta clase de joyas. En estos momentos, lo que vemos es que el estereotipo del ruso ha sustituido al estereotipo del árabe. Sin embargo, la base no es la misma. Rusia es un país que tiene dinero para gastar, no para malgastar. Es todo lo contrario de algunos países latinoamericanos. Paseando por los centros comerciales de Moscú se respira que allí hay dinero en diversas capas de la sociedad, cosa que no existe, por ejemplo, en los centros comerciales de Dubai. Somos una tienda de clientes de goteo: vienen poco a poco y siempre encuentran algún artículo que les gusta y pueden comprar. De todos los países del Este, los rusos son los que más se asemejan a los españoles.

Comenzasteis cuando vuestras hijas eran pequeñas, pero hoy ya están integradas en la empresa. Tous es una empresa a la que podemos calificar de familiar. 

Tenemos cuatro hijas: Rosa, la mayor, lleva la comunicación y es la que saldrá en la foto cuando nosotros nos retiremos; Maria Alba es la presidenta de la Compañía; Marta es la que se encarga de ayudarme en los temas de diseño y la otra tiene su propia empresa, aunque también pertenece al Consejo de Administración de Tous. Durante dieciocho años estuve aprendiendo y criándolas para que, si lo deseaban, fueran una parte importante en la empresa con el paso de los años. Ahora, una de las ventajas de ser una empresa familiar es que las tengo todo el día aquí.
Durante un tiempo, al frente de la dirección tuvimos gente de fuera de la familia, pero ahora está en nuestras manos porque no queríamos perder este carácter de empresa familiar. Naturalmente, tenemos gente de fuera que nos ayuda, pero en la actualidad es la familia la que toma las decisiones empresariales. En la empresa familiar son otros los criterios que priman el trabajo del día a día. En una empresa no familiar lo que decide es tan sólo el beneficio económico; en una empresa como la nuestra hay otros valores a tener en cuenta. Nuestros trabajadores forman también parte de esta gran familia que es Tous, porque el trato con ellos es diferente al que tendrían si esto fuera una Sociedad Limitada sin raíces familiares. Lo bonito es que un día nuestras hijas podrán seguir la empresa que nosotros iniciamos hace años. Cuando hay alguna discusión, al final siempre llegamos a un acuerdo que se sella con un beso, no deja de ser un debate entre padres e hijos. Siempre intentamos hacer cosas conjuntamente toda la familia en los momentos de distracción, como vacaciones y celebraciones familiares.

El nombre de Rosa Tous aparece muchas veces en las reuniones de entidades empresariales, pero ¿cómo te sientes en un mundo que generalmente ha sido un feudo exclusivo de los hombres? 

Las mujeres vamos teniendo cada vez más importancia en el mundo de los negocios. Hay gente de mi generación y un poco más joven que tiene cargos importantes; después ha habido una generación que a la hora de ponerse a trabajar no ha querido hacerlo, y a mí me sabe muy mal, porque todo lo que hemos ganado generaciones anteriores lo están tirando por la borda. Hay gente más joven que puede vivir sin trabajar, pero después llega una edad en la que tienes cuarenta años y te encuentras con que no sirves para nada si has roto el vínculo con el mundo laboral. Hoy en día hay muchas mujeres que están interesadas en trabajar y en triunfar en el mundo empresarial. Poco a poco se va avanzado.

El oso, emblema de Tous, ha cumplido 25 años y habéis hecho una campaña para recordarlo.

Hemos hecho esta campaña porque queremos que a partir de ahora, cuando abramos una tienda, esta sea como muy “oso”, que tenga una diferenciación. No necesitamos grandes superficies para nuestras  tiendas, pero al ser pequeñas hay que poner unos escaparates que hagan que la gente se pare a verlas. Ha sido una campaña para darle un aire más joven y moderno al oso.

¿Cómo nació el oso Tous?

Un día, en un viaje, vi en un escaparate unos osos de peluche, y de ahí nació la idea. Es una figura que tiene muchos valores añadidos: transmite ternura, amor, recuerdos de la infancia. Todo esto ha sido su éxito, aunque si no hubiéramos venido a Barcelona, tal vez el oso ahora estaría muerto. Pero en esta ciudad supuso todo un boom y ahora está dentro de los iconos de España. Lo hemos ido innovando con el paso del tiempo y en 2009 hicimos el Bubble Bear en oro; este año lo hemos modificado para sacarlo en la colección de los años 50 que hemos lanzado ahora. La inspiración del Bubble nos vino de un muñeco con la figura de Elvis Presley que se movía: entonces pensamos que queríamos hacer un oso que tuviera movimiento. El oso ha evolucionado con el tiempo, su éxito consiste en que es una figura que todos han tenido de niños; en San Valentín, el corazón ha sido sustituido por el oso en los regalos entre los enamorados.

¿Qué es el lujo para vosotros?

En estos últimos años ha nacido el lujo accesible, cosa que nos da mucha satisfacción. Antes había mucha diferencia, y ahora mucha gente puede comprar joyas o bolsos de piel. Hemos demostrado que somos una empresa seria a lo largo de los años. La gente puede acceder a la compra de un Tous, que es un lujo accesible al que se puede llegar en fiestas señaladas como onomásticas y Navidades. La gente puede ahorrar para comprar una de nuestras creaciones.

¿Es una buena inversión comprar oro y joyas? 

En realidad, los lingotes de oro y las joyas son una póliza de seguro para el futuro, siempre se pueden convertir en dinero. Cada vez que hay crisis proliferan las tiendas de compraventa de oro. Tanto la plata como el oro han aumentado su precio en los últimos tiempos de manera exagerada. A nosotros esto nos perjudica, y si hemos podido aguantar los precios ha sido gracias al stock de materia prima que teníamos antes de que aumentaran los precios.

Desde que os casasteis en 1965 ha pasado mucho tiempo. ¿Pensáis en el momento del retiro?

A ratos, sí. Ahora (contesta Rosa) estoy pasando por un momento en el que no sé exactamente qué hacer, pero si me retiro me aburriría. Lo que sí está claro es que nuestras hijas tienen una edad en la que ya se pueden hacer cargo del negocio. Hay que dejar a la gente al frente de la empresa cuando son jóvenes; y si se equivocan, todavía tendrán tiempo de modificar. No se puede poner al frente del negocio a la gente cuando tenga 60 años, hay que hacerlo antes. Lo bueno es poder aunar la experiencia y los conocimientos de los mayores con los conocimientos de los jóvenes, que generalmente están más preparados.

Rosa, para terminar, nos gustaría saber cuál es tu joya preferida.

Más que de una joya yo hablaría de la piedra: la piedra que más me gusta es el diamante.

Durante el transcurso de la conversación, una llamada telefónica da a conocer que a los Tous se les ha concedido el premio Yo Dona por una de sus colonias, un éxito más en esta saga empresarial catalana. Nosotros dejamos la fábrica mientras vemos jugar a los niños alegremente en la guardería fundada por los Tous para los trabajadores de su fábrica: una seña más de identidad  de esta empresa familiar.

Autores: Teresa Berengueras / Rafa Esteve-Casanova